Trasplantes de células madre

Los estudios indican que el riesgo de rechazo es menor cuando el trasplante se produce entre personas emparentadas, si existe un donante compatible dentro de la familia siempre es preferible a uno anónimo.

La conservación familiar de las células madre del cordón umbilical garantiza la disponibilidad inmediata de las mismas en caso de  hipotético trasplante futuro.

El trasplante de células madre consiste en la infusión de dichas células a un paciente (receptor), por lo general, con algún tipo de anomalía inmunológica o hematológica. Según quiénes sean el donante y el receptor del trasplante, podemos distinguir entre dos tipos de trasplantes de células madre:

Trasplante alogénico o heterólogo:

El donante es una persona distinta del paciente, pudiendo ser un familiar (trasplante alogénico de donante emparentado) o un donante anónimo (trasplante alogénico de donante anónimo).

Las Autoridades Sanitarias recomiendan como primera opción, en caso de trasplante de células madre de cordón umbilical, la búsqueda de un donante entre miembros de la familia debido a que el éxito de trasplante es mayor (63% de éxito entre miembros emparentados frente al 30% de éxito entre los miembros no emparentados).

Trasplante autólogo:

El donante de las células madre es el propio paciente, el cual es el receptor del trasplante.El uso de trasplante autólogo es poco probable.

Trasplante de células madre

Los trasplantes realizados con células madre procedentes de sangre de cordón umbilical presentan ventajas con respecto a los trasplantes realizados con células madre procedentes de otras fuentes, debido a que las madre del cordón umbilical están menos desarrolladas y son menos inmunogénicas.

El criterio de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia sobre el uso autólogo de sangre de cordón umbilical es el siguiente: "Hoy en día la probabilidad de que una unidad de sangre de cordón autólogo sea utilizada para trasplante es muy bajo y su utilización se ha limitado a patologías en pediatría, fundamentalmente en la aplasia medular adquirida, tumores sólidos de alto riesgo (neuroblastomas, sarcoma de Ewing, meduloblastoma y tumores germinales) y algunos linfomas no Hodgkin en segunda remisión. Actualmente no existe evidencia clara de que estas células puedan ser utilizadas para la medicina regenerativa o para tratar otras enfermedades en el futuro. Hay varios ensayos clínicos iniciales para probar eficacia de células autólogas para algunas indicaciones. Sin embargo, en la actualidad es imposible predecir los resultados de la investigación que pueden afectar el potencial uso futuro de estas células”

Fuentes de células madre:

Las células madre se pueden obtener a través de diversas fuentes como médula ósea, sangre periférica o cordón umbilical.

  • Médula ósea: es el tejido que se encuentra en el interior de todos los huesos del cuerpo, en él se concentran las células madre hematopoyéticas. Se extrae mediante una punción directa, preferentemente en la cresta ilíaca (una parte del hueso de la cadera). Esta extracción requiere anestesia y es dolorosa para el donante, además conlleva riesgos adicionales de infección o dolor crónico.
  • Movilización en sangre periférica: en este caso, se provoca la multiplicación en exceso de las células madre de la médula ósea, mediante inyecciones de factores de crecimiento. Esta sobre-división provoca, por falta de espacio físico en la médula ósea, que las células madre pasen a la sangre, donde se recogen mediante aféresis. Este procedimiento consiste en conectar por vía venosa el paciente a una máquina que separa los componentes de la sangre. Los efectos secundarios son dolor de cabeza, dolor de huesos y calambres musculares.
  • Cordón umbilical: la extracción de las células madre se realiza en el momento del parto cuando ya ha nacido el bebé y se ha separado del cordón umbilical. Se trata de la extracción de la sangre contenida en el resto del cordón, es una acción totalmente inocua e indolora que no entraña ningún riesgo ni para la madre ni para el bebé. Hasta ahora, se había tratado al cordón umbilical como un residuo y se desperdiciaba juntamente con la placenta.

Consideraciones de la ONT, “Hoy en día, aunque existen múltiples ensayos clínicos que han intentando demostrar la eficacia de las células mesenquimales en el tratamiento de diferentes enfermedades, no existen conclusiones claras al respecto, siendo imposible en la actualidad predecir los resultados de estas investigaciones sobre el potencial uso futuro de las células mesenquimales.”