Trasplante de células madre

Las células madre hematopoyéticas son las únicas células madre utilizadas en la práctica clínica. Su aplicación empezó hace más de 50 años con el trasplante de médula ósea, aunque no fue hasta hace poco más de 10 años cuando se descubrió su naturaleza de células madre (Armitage, 1994). Posteriormente, se comprobó que dichas células también se hallaban en baja concentración en la sangre periférica y, en concentración más elevada, en el cordón umbilical.

Actualmente las células madre hematopoyéticas son las células madre más estudiadas y mejor caracterizadas (Goldberg, et al., 2007; Masson, et al., 2004; Sanberg, et al., 2005).

"Las células madre hematopoyéticas son las más estudiadas y las únicas células madre utilizadas en la práctica clínica"


El trasplante de células madre hematopoyéticas consiste en la infusión de dichas células a un paciente (receptor), por lo general, con algún tipo de anomalía inmunológica o hematológica. Ver más en Enfermedades Tratables en la actualidad

Tipos de tasplante

Según quiénes sean el donante y el receptor del trasplante, podemos distinguir:

Trasplante alogénico o heterólogo:

El donante es una persona distinta del paciente, pudiendo ser un familiar (trasplante alogénico de donante emparentado) o no (trasplante alogénico de donante anónimo).

Trasplante autólogo:

El donante de las células o tejidos es el propio paciente, el cual es el receptor del trasplante.

Fuentes de células madre hematopoyéticas

  1. Médula ósea: es el tejido que se encuentra en el interior de todos los huesos del cuerpo, en él se concentran las células madre hematopoyéticas. Se extrae mediante una punción directa, preferentemente en la cresta ilíaca (una parte del hueso de la cadera). Esta extracción requiere anestesia y es dolorosa para el donante,  además conlleva riesgos adicionales de infección o dolor crónico.
  2. Movilización en sangre periférica: en este caso, se provoca la multiplicación en exceso de las células madre de la médula ósea, mediante inyecciones de factores de crecimiento. Esta sobre-división provoca, por falta de espacio físico en la médula ósea, que las células madre pasen a la sangre, donde se recogen mediante aféresis. Este procedimiento consiste en conectar por vía venosa el paciente a una máquina que separa los componentes de la sangre. Los efectos secundarios son dolor de cabeza, dolor de huesos y calambres musculares.
  3. Sangre de cordón umbilical: esta sangre se recoge cuando ya ha nacido el bebé y se ha separado del cordón umbilical. Se trata de la extracción de la sangre contenida en el resto del cordón, es una acción totalmente inocua e indolora que no entraña ningún riesgo ni para la madre ni para el bebé. Es una fuente rica en células madre hematopoyéticas y también contiene, en menor proporción, células madre mesenquimales. Hasta ahora, se había tratado la sangre de cordón como un residuo y se desperdiciaba juntamente con la placenta y el cordón umbilical.

"El cordón umbilical es una fuente rica en en células madre hematopoyéticas y su extracción es indolora sin riesgos para la madre ni para el bebé"


Si un paciente necesitara un trasplante de células madre hematopoyéticas, el médico decidirá cuál es la fuente de células madre para su uso. Esto dependerá de varios factores, entre otros: de la compatibilidad entre el donante y el paciente (a veces el donante y el paciente son la misma persona), del tiempo de espera para recibir el trasplante, y del tiempo disponible para buscar un donante perfectamente compatible.

Importancia de la compatibilidad en el trasplante

La compatibilidad en los trasplantes se analiza a partir de los Antígenos de histocompatibilidad (HLA), marcadores de la superficie de las células que indican al organismo si son propias o agenas.

El resultado de un trasplante de células madre hematopoyéticas depende en gran medida del grado de similitud entre los antígenos HLA del donante y del receptor. Esta similitud de HLA juega un papel crucial en el éxito del trasplante, así como el número de células trasplantadas, ya que influye en el tiempo de recuperación del paciente (Arcese, et al., 2006; Jacobsohn, et al., 2004; Laughlin, et al., 2004; Rocha, et al., 2004).
 

"La conservación privada de las células madre de la sangre de cordón umbilical garantiza la disponibilidad inmediata de las mismas en caso de hipotético trasplante en el futuro"

La conservación privada de las células madre de la sangre de cordón umbilical garantiza la disponibilidad inmediata de las mismas en caso de hipotético trasplante en el futuro, para el propio bebé o para  uso  dentro del núcleo familiar. Las células madre almacenadas del propio bebé son 100% compatibles consigo mismo y presentan una probabilidad HLA idénticos (compatibilidad total) entre hermanos del 25% (Cairo, et al., 2007; Cowan, et al., 2007).  La probabilidad de compatibilidad  entre hermanos puede llegar hasta un 39%, debido a que la SCU presenta criterios de histocompatibilidad (HLA) menos estrictos.

Los trasplantes realizados con sangre de cordón presentan menos riesgo de transmisión de infecciones y enfermedades, como la Enfermedad Injerto Contra Huésped (GVHD). Esta enfermedad se produce cuando el organismo del paciente receptor reacciona inmunológicamente atacando a las células trasplantadas. El riesgo de Enfermedad Injerto contra Huésped se reduce cuanto mayor es la compatibilidad HLA entre donante y receptor (Hwang, et al., 2007; Koh, et al., 2004).

 

"Los estudios indican que el riesgo de rechazo es mayor cuando el trasplante se produce entre personas no emparentadas, si existe un donante con idéntico HLA dentro de la familia siempre es preferible a uno anónimo"


Los estudios indican que el riesgo de rechazo es mayor cuando el trasplante se produce entre personas no emparentadas (Cowan, et al., 2007; Gluckman, et al., 1997), si existe un donante con idéntico HLA dentro de la familia siempre es preferible a uno anónimo.  El riesgo de rechazo es menor cuando el trasplante proviene del cordón umbilical aunque éste no sea de un familiar (Hwang, et al., 2007; Koh, et al., 2004). La razón de este hecho es que las células madre del cordón umbilical están menos desarrolladas y son menos inmunogénicas.