La arteriosclerosis afecta a personas de edad avanzada y se caracteriza por la acumulación de placas de colesterol y calcio en las paredes de las arterias periféricas, lo que impide que la sangre lleve oxígeno a los músculos más lejanos. En los casos más graves, esto puede derivar en la muerte de los tejidos y la amputación de la extremidad. Un equipo de investigadores del Instituto Johns Hopkins en Estados Unidos desarrolló un tratamiento que combina células madre y terapia génica, que ayuda a restablecer la irrigación en las zonas donde los vasos sanguíneos se obstruyen con el paso de los años.
El estudio se realizó en ratones y conejos, y el siguiente paso que deben seguir los científicos es verificar mediante ensayos clínicos si la terapia es bien tolerada por pacientes humanos y, posteriormente, si alcanza efectos terapéuticos en su organismo. “Esta estrategia, si es bien tolerada en pacientes, podría tener aplicaciones en enfermedades caracterizadas por un bloqueo de la irrigación sanguínea de cualquier tejido, como infartos cardíacos, cerebrales y trombosis en las piernas, entre otras”, afirma el Dr. Sergio Rey, Investigador de la Universidad Católica que participó en el estudio.
Fuente: La Tercera, 28/12/2009
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