Los trasplantes de células madre son actualmente la mejor opción terapéutica para el tratamiento de cánceres de sangre y enfermedades sanguíneas. Existen casos en los que el trasplante puede producir efectos adversos, como la enfermedad veno-oclusiva y la enfermedad del injerto contra huésped (EICH).
Para intentar disminuir estos efectos, la Universidad de Perugia (Italia) y el Instituto Weizmann (Israel) han elaborado un ensayo clínico en el que los trasplantes de células madre van acompañados de una transfusión de linfocitos T CD4+/CD25+ de un donante, que actúan como reguladores durante la reconstitución inmunológica tras el trasplante de células madre hematopoyéticas CD34+.
Los resultados del estudio indican que se confiere así una protección duradera de los pacientes frente al EICH y una reconstitución inmunológica más rápida.
Fuente: Diario Médico 09/12/2009
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