A Pilar le detectaron en 2001 una anemia hemolítica, una afección que reduce la presencia de glóbulos rojos en la sangre, a la que se sumaba un linfoma Waldestrom. Tras someterse a un tratamiento se recuperó, sin embargo, en 2008 volvió a tener un brote de anemia para el cual la única solución era el trasplante.
Los médicos del Hospital Central de Asturias, después de no encontrar ningún donante compatible, decidieron recurrir a un trasplante de células madre de cordón umbilical. Las células del cordón umbilical de un niño valenciano sustituyeron las de Pilar.
Dos meses después del trasplante, se confirma que su recuperación ha sido muy rápida y el trasplante ha sido un éxito.
Fuente: Levante, 22/02/2010
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